

8:00 de la mañana con un sol espléndido justo encima del millar de nubes que veíamos desde la plaza mayor de Cercedilla.
298 pirados, Sergio (Mayayo) y yo nos disponemos a ponernos tibios de barro y agua duranto 32 Km´s.
La compañía tiene el mismo mérito o incluso más que nosotros, Ana, Yolanda, Román, Almudena, Mari Jose y Nuria, nos dieron en todo momento lo que necesitamos, no se me ocurre una expresión para definir lo que significa el veros en cada avituallamiento.

Salimos a las ocho y diez con la lluvia martilleando nuestras gorras, primeras rampas con un poco de agobio por el gentío. Al llegar a las primeras rampas la cosa se estira y enseguida llegamos al Km 5 y primer refrigerio. En un pis-pas llegamos Sergio y yo a la Ermita de las Nieves con buenas sensaciones aunque un poco tocados por nuestras lesioncillas.
Torcemos a la izquierda para coger la pista que nos lleva al primer punto de control, el alto del Telégrafo. En este punto nos separamos un poco. Llegamos en una rápida bajada al Puerto de Navacerrada donde nos espera nuestra tropa.
Las sensaciones son estupendas, chupito de plátano, un bocado de aquarius (no penséis que pongo publicidad por la cara ske mepagan...) y parriba. Román me sigue un rato sacándome fotos, esto si que es afición, un besote tio y gracias.
Empieza la carrera, la subida transcurre justo debajo del telesilla, tramo muy técnico, con piedra suelta. El viento azota de lo lindo y lo que en un principio es agua se va convirtiendo en nieve cortante, Buff que te arreo tipo viejecita, y a continuar. El frio se hace insoportable, la rampa te obliga a andar, pero andando te quedas duro, asi que intento correr a tramos.
Al coronar Bola del mundo no siento la mitad de los brazos, ha sido un auténtico infierno, pero ya paso. Lo mejor de todo es que me encuentro genial y decido darle caña hasta llegar a Cotos.
Me planto en Cotos en menos de una hora desde Navacerrada, y me vuelvo a encontrar con toda la tropa. Un poco de intercambio de sensaciones con los amigos, que también pasan lo suyo con la meteo, y continúo por el mismo camino que hemos bajado.

Subiendo por la loma del Noruego me cruzo con Sergio que va genial. Joder que huevos, sabéis que corrió con una rotura fibrilar???... si como os lo cuento, no me preguntéis como logró acabar.
En fin, según cresteamos el tiempo decide darnos un respiro, y nos deja ver unas maravillosas vistas de Cabezas de Hierro y Segovia... pero esto dura poco, en cuanto me acerco de nuevo a Bola los dioses deciden ponernos una vez más a prueba.

Corono Bola en un tiempo de ... ni de coña, como para mirar el crono, no sentía el alma, mi única preocupación es perder altura cuanto antes y así lo hago, intento bajar lo más rápido que puedo.
Al pasar de nuevo por Navacerrada veo a mi gente que está ya tiesa, no me paro mucho y continúo para quitarme la última tachuela de la carrera.
Al comenzar a bajar desde el Telégrafo me doy cuenta de que tengo la carrera en el bolsillo, pero que he de ser prudente en la bajada ya que va estará todo mucho más pisoteado que al subir, y las piernas ya llevan lo suyo encima.
Voy mirando para atrás esperando ver a Sergio pero no aparece.
Llego a meta en 4 h 15 min con mucha felicidad por haber superado una prueba tan dura, pero con mucha tristeza por no haber realizado los 44 km´s iniciales, y más todavía cuando las sensaciones que tengo al finalizar son de no estar derrotado. En fin, me queda el semidulce sabor de saber que podía haber sido un superviviente real y no descafeinado.
Sergio llega en 4h 38 min, ole tus huevos tio.
